Hoy me asomo a la venta y veo como el día pasa. Las verdades duelen y me duele ver que no estás. El cielo está despejado y salgo de casa porque solo sale el sol cuando cerca te encuentras. Paso por aquel banco donde tú y yo nos sentabamos, tú estabas esperando impacientemente. Me acerqué corriendo a dar contigo ilusionado pero me quedé parado cunado él fué a verte. Mis ojos no lo creían, ellos lo negaban. Estabas justo sentada encima de nuestros nombres. Lo besastes y mi cara se quedó más pálida; duele verte sola pero más con otro hombre. Ví que te levantaste y agarraste su mano, te marchaste con él y yo me senté en el banco. Observé que mi nombre estaba tachado; lo único que nos unía ya ha sido borrado. Vuelvo a casa con los ojos rallados y mi madre me pregunta '¿Hijo, que te ha pasado?'. Yo sin remordimientos caigo en sus brazos y me dice: El amor es ciego, el final es triste.
Y tú no sabes lo que siento por ti. En mi ventana ya no se ve la luz, el cielo está oscuro y lloro porque no te encuentras aquí.
Encerrado en casa, ya tres años pasan, y me pongo a pensar en que existía un lugar donde tú y yo nos conocimos, y en ese mismo instante salgo corriendo, niña, queriendo encontrarte.
Tus amigos me cuentan que estas en el hospital, que te encuentras triste bajo una enfermedad. Tu novio te dejó cuando supo todo eso porque él nunca te quiso, para él tú fuiste un juego. Corriendo fui al hospital a verte y mientras iba lo ví a él con otra persona. No era para siempre tú a él ya no le importas y vivir sin ti no sé si puedo soportarlo más. Llego y te veo acostada en la habitación. Mi cuerpo no lo evita, va corriendo a tu lado. Miro en un cajón y veo en un papel guardado que solo vivirias si alguien dona un corazón.
Mirando al cielo, pido a mi madre perdon; ella murió hace un año y no pude decirle adios. Ya no me queda nada, solamente tu pero se que solo yo soy tu única salvación. Reflexiono mientras escribo en un papel todo lo que ha ocurrido, todo el mal que yo pasé. Lo guardo en una carta para que lo leas. Ya llega la hora. Él final se acerca.
Tú y yo, estamos encerrados en una misma habitación. Se encienden las luces y te miro a ti, es mi manera de decir adiós.
No olvides que estaré dentro de ti el corazón que tú partiste. Ahora tengo presente aquellas palabras el amor es ciego el final es triste. Cojo la carta en la que te escribí lo que por ti siento desde que te fuiste. La pongo en tus cosas antes de irme. Se acabó mi tiempo, éste no es mi lugar.
Para que tu vivieras alguien tenía que morir.
Prefería estar en el cielo que aquí y estar sin ti.
Te cuidaré siempre y prometo esperarte allí,
en el lugar donde empezo todo.
Nunca estarás sola, mi corazón estará dentro de ti.
Puro amor


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