Woody Allen

Sex is the funniest thing that it doesn't make us laugh.

lunes, 13 de septiembre de 2010

CAPÍTULO 3

TOM



Me puse el bañador y una camiseta de unas cuantas tallas más pequeña de las que acostumbraba a llevar.



-Bill, estás ya?

-Sí, un segundo!

-Para que te maquillas si te lo ibas a quitar al llegar aquí?!

-Que te calles!



Esperé unos minutos más hasta que, por fin, salió del baño.



-Que tardes en hacerte una paja, vale. Pero en quitarte cuatro mierdas de la cara?

-¿ahora también controlas el tiempo que tardo en masturbarme? Que cerdo…

-Te recuerdo que compartimos habitación.

-Jamás en la vida me he masturbado delante de tus narices.

-Ni poco! Hace dos noches estabas dándole al candíl pero bién.

-Ves? Tú mismo lo has dicho, por la noche. En teoría tú estabas durmiendo en tu cama y yo haciendo mis cosas en la mía. Por tanto, jamás en la vida me he follado delante de tus narices, como dices.

-No empecemos con la amigüedad de las palabras, eh? Que te meto una ostia que sales volando.

-Blablabla… úu



PUM!



-GILIPOLLAS! ÒÓ –me gritó poniéndose las manos en la nuca.

-Te lo dije, tio, te lo dije. ¬¬



Salimos de la habitación dándonos collejas mutuamente. Cuando empezábamos y no nos separaban, no podíamos parar. Siempre queremos tener la razón, somos así de cabezones.



-Imbécil òó –me empujó con el hombro.

-Gilipollas ùu –hice lo mismo con él.

-Eh, eh, ¿no os podemos dejar ni un minuto solos? –dijo mamá. Ya habíamos llegado al hall.

-A empezado él ._. –dijimos a la vez.

-Vamos a la playa? –preguntó Gordon desviando el tema.



GRACE



La chica le agarró de la mano y se lo llevó al agua. Él me miró por última vez.

Será cabrón. ¿Pretende darme celos? Pues no se lo iba a poner tan fácil ÙÚ. Me levanté y fui hacia el mar. Me senté en la orilla, dejando que las olas me acariciaran hasta la mitad del muslo. Me puse a tomar el sol haciendo el paripé.



-Aaaaaaai, que calor! óò –me pasé agua por el cuello. Miré hacia el chabal y vi como me miraba por encima del hombro de su novia. Le sonreí. Vi como le decía algo a la chica, se dieron un beso y ella se fue. ¿Qué le habría dicho? EL chico vino hacia mí, pero yo me levanté y fui hacia mi toalla. Me giré y el chico me seguía. Cogí la toalla y me limpié la arena que se me había quedado enganchada en los muslos.

-Hola

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